La vuelta a la naturaleza sin ser hippie

Estamos en momento de cambio a nivel global. Antes podíamos ser felices si teníamos dinero, trabajo, hijos, casa. Ahora las personas empiezan a sentir que falta mucho más que esto para sentirse bien, que la idea que nos vendieron de felicidad y salud estaba muy alejada de la realidad. Por eso estamos en constante búsqueda.

Con la salud pasa esto, sabemos que la dieta estándar no es la mejor, que el estilo de vida que llevamos y nuestros hábitos no son siempre los más saludables, pero muchas veces no sabemos cómo hacer el cambio o tenemos miedo de invertir mucha energía en hacerlo sin garantías de conseguirlo.

En internet hay muchísima información, unos dicen una cosa y los otros, lo opuesto. Y con estas contradicciones te dices a ti mismo: ¿para qué cambiar? ¡si ni ellos se ponen de acuerdo! Yo me he sentido así mil veces. Al principio no tenía idea qué hacer, me abrumaba pensando que toda la comida era tóxica y que tendría que irme a vivir de ermitaña si quería llevar una vida sana.

Al estudiar he podido entender el porqué de muchas cosas, en mi escuela no estudiamos las ideas de los profes, estudiamos la fisiología del cuerpo humano para formar nuestras propias ideas. Ahora tengo claro cómo se puede combinar perfectamente una vida normal con una vida saludable y consciente, sin convertirse en asceta, dejar de tener amigos, ni vestirse de hippie.

No reniego de los médicos ni la medicina alópata, hacemos cosas diferentes, los naturistas nos interesamos por las personas en lo macro, qué comen, cómo duermen, cómo van al baño, cómo se sienten, y es ahí donde se dirige el tratamiento. La medicina alópata ha salvado muchas vidas porque trata lo pequeño, el microorganismo, la célula. 

Creo que desde la medicina natural pero con el conocimiento científico del cuerpo humano se puede ayudar a las personas a que realmente puedan experimentar un cambio en sus vidas. Como yo misma lo hice.

Mi trabajo es mi vida, creo tanto en lo que hago que la salud natural está presente en cada uno de mis actos. He experimentado el vivir de una manera saludable y el vivir de una manera estándar y le recomendaría el cambio a cada una de las personas de este planeta. Amo el planeta Tierra y sé que si no cambiamos todos aunque que sea un poquito, no muchas más generaciones lo van a disfrutar.