Meditación a cada instante

Muchos de nosotros imaginábamos el acto de meditar necesariamente sentados en el suelo en posición de loto, largas horas, controlando a la mente para quedar en blanco. No imaginamos la meditación como un proceso natural y orgánico que puede suceder en la mayor parte de nuestro día a día.

Imaginemos alguna de las acciones que realizamos a lo largo del día de forma rutinaria. Puede ser conducir al trabajo, lavar los platos, ducharnos o cualquier otra cosa que hagamos de forma habitual. Para hacer lo que tengamos que hacer, no necesitamos estar ordenando de forma consciente todas las acciones que componen lo que estemos haciendo, Ejemplo: no tengo que pensar en: pongo la pasta de dientes con la mano derecha sobre el cepillo, acerco el cepillo a los dientes, muevo el cepillo de determinada manera sobre los dientes…  Se hace de forma automática. Como la mente consciente no está ocupada, lo que normalmente pasa es que nos ponemos a pensar en cualquier otra cosa. Así estamos lavandonos los dientes pero nuestra mente está intentando solucionar de forma dispersa mi conflicto con la comunidad de vecinos. Si mientras me estoy lavando los dientes intentara simplemente lavarme los dientes, es decir, sentir las sensaciones de los pelitos del cepillo sobre los dientes o encías, escuchar los sonidos pequeñitos que hace el cepillo al moverse, el contacto de mi mano con el cepillo, o cualquier sensación que se genere en ese momento, eso es meditación. La mente queda calmada, presente a lo que está sucediendo a cada instante, sin juicios ni categorizaciones.

Vivimos en una época donde nos es muy difícil estar presentes. Necesitamos estar haciendo mil cosas a la vez para sentir que estamos haciendo algo, cuando realmente no nos estamos enterando de nada de lo que hacemos. Como mientras miro la televisión y contesto mensajes en el whastapp. Somos adictos al multitasking. Lo único que conseguimos así es tener una mente sobresolicitada y estresada, que se requiere en todo momento y en diferentes tareas a la vez. Por eso es tan usual encontrarnos dispersos, sin energía o con dificultad para tomar decisiones, porque somos incapaces de dejar la mente presente a cada instante y utilizar sus capacidades de imaginación o resolución en los momentos que es realmente necesario.

La meditación es gratuïta y muy fácil de poner en práctica. No hace falta ningún profesor ni gurú. Quizá nos costará un poquito dejar atrás estos malos hábitos comentados, pero cuando le damos a nuestra mente estos momentitos de relax, sientan tan bien que nos invitan a seguir adelante. Solo hace falta concentrarnos en aquello que está sucediendo AHORA, si estás leyendo este texto deja ir cualquier otro pensamiento que no tenga que ver con lo que estás leyendo. Evita mirar la hora, el móvil, la tele o escuchar música. Siente que te genera cada frase, cualquier sensación que aparezca en el cuerpo, relee cualquier frase que no hayas entendido en su totalidad. Y si aparece algún pensamiento puedes observarlo en la distancia,, pero volver a dejarlo marchar. Y si no te sale hoy, no pasa nada, evita juzgarte.

Quizá luego te puedes llevar este ejercicio a comer: sentir cada vez que masticas, el sabor de los alimentos, que sensaciones genera cada alimento…seguro que así nos evitaremos muchos dolores de estómago. O a las relaciones personales: cada conversación, gesto… Sentido plenamente sin dispersarnos. Quizá así seríamos más sensibles, más sinceros. Lo más probable es que en algún momento nos sintamos atraídos hacia la idea de sentarnos o  tumbarnos cómodamente a simplemente estar con nosotros mismos, escuchar nuestro cuerpo, observar los pensamientos y dejarlos pasar… Construyendo una práctica de meditación en si, que facilita y amplía el poder de la meditación en cada uno de nuestros actos diarios.

De pequeña en pequeña práctica, estos momentos de presencia se pueden convertir en un estado, donde la mente interviene cuando es solo necesario pudiendo funcionar de forma óptima y el resto del tiempo nos mantenemos presentes, tranquilos y disfrutando del presente. La meditación deja de ser un acto aislado para acompañarnos a cada instante.

Como meditar en un minuto-youtube

 

Marta Marce