Botiquín natural para la piel

Des del punto de vista naturista la piel es un buen reflejo de otros procesos que están sucediendo de forma “interna” como puede ser el funcionamiento del hígado o el estado de nuestra mucosa intestinal. Es por esto que un buen estado de la piel, a parte de su función estética, es un buen síntoma de salud en general. ¿Y que podemos hacer para tener una piel en perfectas condiciones? 

La piel también es un emuntorio del organismo, es decir que participa en la depuración, pero de forma secundaria. Es decir, que si ayudamos a nuestros emuntorios principales a funcionar correctamente nuestra piel tendrá menos trabajo y reduciremos nuestra cantidad de granitos y otras impurezas. Para esto es buena idea tomar plantas depurativas para hígado y riñón como el cardo mariano, el desmodium y el diente de león. 

La piel al estar muy expuesta a agentes oxidantes como el Sol, la contaminación, etc. sufre de la acción de los radicales libres. Para evitar manchas, cloasmas, arrugas debemos consumir suficientes antioxidantes como la Vitamina C, A y E, el Selenio, los polifenoles… En la dieta los encontraremos en los alimentos crudos y vivos y de colores. También debemos reforzar la acción de los sistemas antioxidantes propios de nuestro organismo como el SOD y el Glutatión Peroxidasa tomando sus cofactores como el Zinc, Manganeso y Cobre.

El equilibrio hormonal también tiene relación con la salud de nuestra piel. Uno de las afecciones típicas es el acné pre-menstrual que se relaciona con un exceso de sebo causado por un predominio de los andrógenos cuando estrógenos y progesterona tienen sus niveles más bajos. Para mantener un buen equilibrio hormonal debemos mantener nuestro hígado en buen estado, evitar fuentes externas de estrógenos como los lácteos o la carne en exceso y podemos ayudarnos de los Omega 6, la vitamina B6 o el extracto de Artemisa.

Otros nutrientes indispensables para la salud de nuestra piel son los ácidos grasos como los omega 3,6,9 y también los omega 7 (que se encuentran en el aceite de espino amarillo) a la vez que evitamos las grasas trans (grasas que han pasado por procesos de tostado, frito, hidrogenización o de altas temperaturas en general). 

La vitamina A como antioxidante y para favorecer la correcta formación de mucoproteínas y cicatrización

La vitamina E para evitar la oxidación de los lípidos de nuestra piel y así evitar manchas oscuras (cloasmas).

Mantener un buen estado de hidratación es de vital importancia para la piel, lo podemos conseguir tomando unos 6-8 vasos de agua diarios. 

Este es un pequeño resumen del taller que realizamos en Terra Veritas el pasado marzo

¡Espero que os haya parecido interesante!

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Marta Marce